El Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Extremadura solicita la prórroga de la Central Nuclear de Almaraz


La Asamblea del Colegio de Ingenieros de Extremadura, celebrada el 30 de noviembre, realiza una petición conjunta abogando por una transición energética realista, equilibrada y sostenible para Extremadura y para España.

 

 

Panorámica de la Central Nuclear de Almaraz / E. P.

 

El Periódico Extremadura

 

El Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Extremadura se une a la masiva petición de instituciones, organismos y colectivos que demandan la prórroga de la vida útil de la Central Nuclear de Almaraz ante el anuncio del cierre de la planta en el año 2027.

En la última asamblea del colectivo celebrada el pasado 30 de noviembre en Cáceres, el organismo ha acordado realizar una petición conjunta donde se reafirma el compromiso del Colegio de Ingenieros Industriales hacia una transición energética realista, equilibrada y sostenible para Extremadura y para España.

 

Patricia da Costa, Vicepresidenta 2º y Decana del Colegio de Ingenieros Industriales de Extremadura

Patricia da Costa, Decana del Colegio de Ingenieros Industriales de Extremadura / CEDIDA

Proteger el empleo del Campo Arañuelo

El Colegio Oficial se ha referido al impacto socioeconómico de la planta cacereña y considera que la continuidad de su operación es clave para proteger el empleo de la comarca del Campo Arañuelo y el desarrollo económico de la región. En la asamblea también se ha abogado por la transición energética sostenible ya que la energía nuclear debe ser «parte del mix energético nacional mientras se desarrollan soluciones alternativas que garanticen estabilidad y eficiencia».

 

De llevarse a cabo el cierre de la planta cacereña en 2027, los ingenieros industriales extremeños creen que afectaría tanto a la estabilidad del sistema eléctrico español como a la economía y la población de Extremadura, región que se enfrentaría a la pérdida de un pilar clave para su desarrollo.

Impacto socioeconómico en Extremadura

Los Ingenieros Industriales extremeños valoran la Central Nuclear de Almaraz como el principal motor socioeconómico de todo su entorno. Manifiestan que su actividad genera miles de puestos de trabajo de alta cualificación y larga duración, además de ejercer un efecto tractor sobre otras industrias.

En total, emplea directa e indirectamente en torno a 3.000 personas, a las que se suman aproximadamente otros 1.200 trabajadores adicionales durante las paradas de recarga. El Colegio Oficial cree que el cierre de Almaraz tendría un impacto devastador en la región, reduciendo los ingresos municipales de la comarca del Campo Arañuelo en un 60% y además agravando los problemas de despoblación y precariedad en una zona que ya de por sí se enfrenta a importantes retos económicos.

 

Perpectiva aérea de la Central Nuclear de Almaraz.

Perpectiva aérea de la Central Nuclear de Almaraz. / EL PERIÓDICO EXTREMADURA

Seguridad y modernización de Almaraz

La Central Nuclear de Almaraz se ha modernizado en los últimos años y ha implementado rigurosos programas de gestión del envejecimiento según la Instrucción IS-22 del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). Los ingenieros industriales de la región recuerdan que el Plan Integrado de Evaluación y Gestión del Envejecimiento (PIEGE) y las Revisiones Periódicas de Seguridad (RPS) han demostrado que la central cacereña puede operar de manera segura hasta los 60 años, cumpliendo así con los estándares nacionales e internacionales.

El Colegio también ha manifestado que los expertos internacionales que trabajan en este organismo han tenido en cuenta que la planta extremeña no ha registrado ningún suceso significativo ni ninguna degradación o declive no esperado en su desempeño, y que se mantiene en un WANO Index (World Association of Nuclear Operators) superior al 80%, que incluye indicadores como paradas no programadas, disponibilidad, tasa de dosis o accidentabilidad.

Además, aclaran que el reactor número 1 de Almaraz ha sido reconocido como uno de los más seguros de Europa por la WANO reflejando su compromiso continuo con la seguridad y el medio ambiente. 

El Colegio de Ingenieros Industriales apunta también que las centrales nucleares han implementado sistemas de monitoreo continuo para supervisar el estado de los ESC (estructuras, sistemas y componentes) y detectar cualquier signo de degradación a tiempo. Esto permite tomar medidas correctivas antes de que se conviertan en problemas de seguridad.

Auditorías, revisiones y controles periodicos

Desde el Colegio señalan que el Consejo de Seguridad Nuclear, CSN, realiza auditorías y revisiones periódicas para asegurar que las centrales nucleares cumplan con los requisitos de la IS-22. Estas auditorías ayudan a identificar áreas de mejora y asegurar que las prácticas de gestión del envejecimiento se mantienen actualizadas.

En resumen, los Ingenieros Industriales extremeños valoran que la implantación de la IS-22 en las centrales nucleares españolas ha sido un proceso integral que incluye evaluación, planificación, actualización de componentes, monitoreo continuo y cumplimiento normativo. Así se asegura que las centrales puedan operar de manera segura y eficiente a largo plazo.

 

Imagen reciente de la Central Nuclear de Almaraz.

Imagen reciente de la Central Nuclear de Almaraz. / Carlos Gil

También Almaraz es sometida a evaluaciones periódicas por parte del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y otras entidades que han destacado buenas prácticas y áreas de mejora.

Por otra parte, destacan que se han implementado estrictas medidas de protección radiológica para garantizar la seguridad de los trabajadores y del entorno.

Transición energética equilibrada y sostenible

En lo que se refiere a la crisis energética global muchos países que habían apostado por el cierre de sus parques nucleares, están reconsiderando esta medida.

El colegio extremeño se refiere al caso concreto de Alemania que había avanzado significativamente en el desmantelamiento de sus centrales y ahora está evaluando la posibilidad de revertir su política debido a los retos de garantizar una transición energética equilibrada y sostenible. Hay además otros países de la Unión Europea que reconocen cada vez más el papel de la energía nuclear como una fuente esencial para la descarbonización y la seguridad energética en tiempos de alta volatilidad.

En España, sin embargo, el acuerdo de 2019 para cerrar las centrales nucleares sigue en pie y el Colegio valora que regiones como Cataluña y Valencia ya han comenzado a movilizarse para evitar el cierre de sus centrales nucleares, conscientes del impacto que esto tendría en sus economías y en la estabilidad del sistema eléctrico.

Consideran que la dependencia exclusiva de fuentes renovables intermitentes ha provocado episodios recientes de inestabilidad, como los cortes aplicados por Red Eléctrica a la gran industria para equilibrar la red. Este tipo de situaciones, según el colegio, subraya la necesidad de una planificación cuidadosa y de fuentes de generación firmes como la nuclear para garantizar una transición energética segura.


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