Dos ingenieras extremeñas que inspiran el futuro de la Ingeniería Industrial


En el marco del 75º aniversario de los Colegios Oficiales de Ingenieros Industriales, el Consejo General ha organizado diversas actividades conmemorativas. Entre ellas, destaca la publicación del libro Persiguiendo Sueños, que recoge la trayectoria de 19 ingenieras que están transformando la Ingeniería Industrial.

Con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, queremos poner en valor la historia de dos ingenieras extremeñas: Belén García Molano y Rocío Navarro, referentes de innovación y liderazgo en sus respectivos sectores. Sus testimonios reflejan la importancia del talento femenino en la ingeniería, pero ellas son solo dos ejemplos de las muchas mujeres que hoy en día están marcando un antes y un después en esta profesión.

 

Belén García Molano, directora de Ingeniería en Airbus Helicopters España

"Lo único que no puedes hacer es no hacer nada". Ese ha sido mi lema a lo largo de toda mi vida, y lo que me ha llevado a donde estoy hoy. De niña, no tenía referentes femeninos en la ingeniería, pero una profesora me animó a explorar esta profesión, y desde entonces supe que ese era mi camino.

Empecé mi carrera en una consultoría del sector salud, pero pronto sentí que mi vocación estaba en la industria aeroespacial. Entré en Airbus como programadora de software y, con esfuerzo y pasión, fui asumiendo retos cada vez más grandes hasta convertirme en directora de Ingeniería en Airbus Helicopters España. He liderado proyectos estratégicos, como los sistemas de misión de los aviones de repostaje en vuelo, y fui la primera mujer responsable de la aeronavegabilidad de los aviones militares.

Mi trabajo tiene una doble vertiente que me apasiona: la técnica y la humana. Me encanta liderar equipos, motivar a las personas y ayudar a construir un sector más igualitario. La ingeniería tiene un gran propósito social: los helicópteros que diseñamos salvan vidas en misiones de rescate, y los aviones transportan ayuda humanitaria a zonas en crisis. Saber que mi trabajo contribuye a mejorar el mundo es una gran satisfacción.

A lo largo de mi carrera, he tenido que enfrentarme a estereotipos. Más de una vez me han preguntado si era la jefa o la becaria. Por eso, trabajo por la igualdad desde el Consejo de Mujer e Ingeniería de la Real Academia de Ingeniería, porque quiero que las próximas generaciones de ingenieras tengan un camino más fácil. En 2023 recibí el Premio Talgo a la Excelencia Profesional de la Mujer en la Ingeniería, un reconocimiento que me recordó la importancia de visibilizar el talento femenino.

A las jóvenes que sueñan con ser ingenieras, les digo: no os pongáis límites. La ingeniería es un mundo apasionante donde cada día se aprenden cosas nuevas, se afrontan retos y se construye el futuro. Con trabajo, esfuerzo y convicción, se puede llegar hasta donde una se proponga."

 

Rocío Navarro, directora de la Unidad de Negocio de Industria y Arquitectura en Arram Consultores

"Desde pequeña, la ingeniería industrial formó parte de mi vida porque mi padre se dedicaba a ello. Veía su trabajo de cerca y me fascinaba. Sin embargo, pasé por muchas fases antes de decidirme: quise ser peluquera, carnicera, profesora, militar… Hasta que una maestra me dijo: "Rocío, tú vales para más". Eso me hizo replantearme mi futuro y, al final, elegí la ingeniería.

Cuando terminé la carrera, entré a trabajar en Arram Consultores, la misma empresa donde había hecho mis prácticas y donde había trabajado mi padre. Al principio, pensaba que estaría solo un par de años antes de buscar otras oportunidades, pero me enamoré del trabajo. Lo que empezó como una etapa temporal se convirtió en un camino lleno de retos y crecimiento. Fui pasando por distintos departamentos hasta llegar a directora de la Unidad de Negocio de Industria y Arquitectura en Arram Consultores. Hoy gestiono proyectos en España, Francia y Portugal y formo parte del consejo de administración de la empresa.

Uno de los mayores retos que he tenido que superar ha sido demostrar mi valía en un sector muy masculinizado. Durante años, me conocían como "la hija de" mi padre, un ingeniero muy reconocido en la región. Me costó mucho que me vieran por mis propios méritos, pero hoy puedo decir con orgullo que he conseguido mi lugar.

Cuando accedí a la dirección en 2020, en la empresa solo el 19% de los ingenieros eran mujeres. Hoy somos el 33% y el 43% de las contrataciones han sido mujeres. Me esfuerzo por crear un entorno donde las ingenieras puedan crecer sin barreras. También trato de aportar una visión más humana y cercana a la empresa, promoviendo un liderazgo basado en la empatía y la motivación.

Siempre digo que la ingeniería es una profesión apasionante y versátil. No hay límites para lo que se puede hacer. Por eso, participo en charlas para inspirar a las nuevas generaciones, especialmente a las chicas. Es fundamental que sepan que pueden ser ingenieras, madres y líderes sin renunciar a nada.

A las jóvenes que están dudando si estudiar ingeniería, les digo: si te gusta aprender, descubrir y crear, este es tu camino. La ingeniería te da la posibilidad de trabajar en cualquier sector y de transformar el mundo con tu conocimiento. Es un viaje increíble y merece la pena cada esfuerzo."

 

Inspirando a futuras generaciones

Las historias de Belén y Rocío son solo dos ejemplos del talento femenino en la Ingeniería Industrial. Como ellas, muchas otras mujeres están dejando su huella en sectores como el transporte, la energía, la salud, la digitalización o el deporte, demostrando que la ingeniería es un campo con infinitas posibilidades.

En este Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, celebramos su trayectoria y animamos a las nuevas generaciones a perseguir sus sueños sin límites ni barreras.


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