El Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Extremadura se une a la prórroga de la Central Nuclear de Almaraz
31/12/2024
General
Patricia da Costa Félix, decana del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Extremadura. CEDIDA
El Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Extremadura se une a la prórroga de la Central Nuclear de Almaraz
El cierre y apagón del primer reactor está previsto para noviembre de 2027
Redacción HOY
En su reciente Asamblea Anual, celebrada el pasado 30 de noviembre en Cáceres, el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Extremadura analizó en profundidad las implicaciones del cierre de la Central Nuclear de Almaraz, programado para 2027. Durante la reunión, se abordaron los efectos que esta medida tendría sobre el entorno de la central, la economía regional y el sistema de generación eléctrica nacional. «Este cierre afectaría tanto a la estabilidad del sistema eléctrico español como a la economía y la población de Extremadura, región que se enfrenta a la pérdida de un pilar clave para su desarrollo», destaca Patricia da Costa Félix, decana del Colegio.
La decana señala que recientemente se han pronunciado y unido diversos colectivos tanto a nivel regional como de entidades del ámbito empresarial como sindical. De hecho, Patricia Da Costa Félix señala que incluso la Ministra Teresa Ribera, se ha convencido al llegar a Bruselas de la importancia y necesidad de considerar a la generación nuclear como un vector totalmente necesario para poder llevar a cabo la transición energética; y añade que «No tiene, por tanto, explicación alguna que antes de dejar su cargo en el Gobierno de España haya reiterado la necesidad de que se cumplan todos los objetivos de la Agenda 2030, entre los que se encuentra el cierre de las Centrales Nucleares».
Necesidad de un enfoque técnico
El Colegio subraya la necesidad de abordar decisiones sobre el mix energético español con un enfoque técnico y riguroso. Aunque los Ingenieros Industriales apoyan firmemente el desarrollo de las energías renovables, advierten sobre los riesgos de depender exclusivamente de fuentes intermitentes como la solar y la eólica, cuyo rendimiento está condicionadopor factores naturales impredecibles. Estas tecnologías tienen un grado de utilización promedio del 20%, lo que equivale a una producción media de 1,84 GWh por MW instalado.
En comparación, la energía nuclear, con un factor de utilización del 90%, genera 7,9 GWh por MW instalado y ofrece estabilidad y previsibilidad las 24 horas del día. Además, la generación nuclear es crucial para proporcionar potencia firme y simultánea, lo que garantiza la estabilidad de la red eléctrica nacional. «A nuestro colectivo nos toca poner el acento en aquellos aspectos más técnicos que conlleva una decisión tan relevante como es la de modificar de forma radical el mix energético de nuestra estructura de producción de electricidad», explica la decana.
Central nuclear de Almaraz. HOY
Además, refleja que los Ingenieros Industriales apoyan el desarrollo de las Energías Renovables, pero consideran necesario destacar las repercusiones reales de una implementación precipitada y generalizada de estas tecnologías. «Todas las fuentes de energía basadas en fenómenos naturales, como el sol, el viento o las mareas, dependen de la disponibilidad del recurso natural que las genera, el cual es inherentemente variable y difícil de predecir. Este carácter fluctuante de la generación renovable da lugar a periodos en los que las condiciones climáticas favorecen una generación muy elevada, mientras que en otros momentos esta puede ser prácticamente nula. Por tanto, siempre será imprescindible contar con fuentes de generación de respaldo que garanticen un suministro estable y continuo de energía», sostiene Patricia da Costa Félix.
La decana informa de que el conjunto de las Energías Renovables tienen un grado de utilización de un 20%, lo que les lleva a generar una media de 1,84GWH de energía por cada MW de potencia instalada. En cambio, la Energía Nuclear, con un 90% de grado de utilización, genera 7,9 GWH de energía por cada MW instalado. Además, lo hace de forma totalmente estable y predecible durante las 24 horas los 365 días del año, salvo los periodos de recarga que están perfectamente programados.
Como ejemplo, mencionó lo ocurrido el 11 de diciembre, cuando durante dos días consecutivos la generación renovable fue prácticamente nula, y la parada de recarga en uno de los reactores de la central de Ascó obligó a Red Eléctrica a solicitar a grandes consumidores que detuvieran sus procesos productivos para evitar el colapso del sistema.
Garantía de suministro eléctrico
La energía nuclear ha sido la base del sistema eléctrico español durante más de una década, aportando más del 20% de la generación eléctrica con solo el 6% de la potencia instalada. En 2023 el factor de operación del parque nuclear fue del 90,67% con 7.960 horas acopladas a la red, destacándose como una fuente confiable y continua de energía
El cierre de Almaraz plantea un serio riesgo para la seguridad del suministro eléctrico. Según el PNIEC, España necesita un mínimo de 5,5 GW de potencia síncrona en carga base para mantener la estabilidad del sistema. La eliminación del parque nuclear aumentaría la dependencia de tecnologías más costosas y contaminantes, como las centrales térmicas. Esta energía ha sido la base de generación del sistema eléctrico español, aportando más del 20% de la generación en los últimos 12 años. «En 2023, el factor de operación del parque nuclear fue del 90,67%, con 7.960 horas acopladas a la red», añade la decana.
El cierre de Almaraz conlleva riesgos, ya que implicaría una amenaza en la garantía de suministro y aumentaría los costos y emisiones debido a la mayor dependencia de tecnologías térmicas. Además, las centrales nucleares están cerca de zonas de alta demanda, por lo que su cierre afectaría la seguridad de suministro en esas áreas.
Impacto socioeconómico
La Central Nuclear de Almaraz es un pilar clave para la economía de Extremadura y el principal motor socioeconómico de su entorno. Su actividad genera miles de puestos de trabajo de alta cualificación y larga duración, además de ejercer un efecto tractor sobre otras industrias. En total, emplea directa e indirectamente entorno a 3.000 personas, a las que se suman aproximadamente 1.200 trabajadores adicionales durante las paradas de recarga. El cierre de Almaraz tendría un impacto devastador en la región, reduciendo los ingresos municipales del Campo Arañuelo en un 60% y agravando los problemas de despoblación y precariedad en una zona que ya enfrenta importantes retos económicos.
Petición del Colegio
El Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Extremadura solicita que se prorrogue la vida útil de la Central Nuclear de Almaraz, subrayando su papel esencial para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico y la seguridad del suministro. Asimismo, destaca la importancia de su continuidad para proteger el empleo y el desarrollo económico de Extremadura.
Por último, el Colegio insiste en que la transición energética debe ser sostenible y realista, integrando la energía nuclear como parte del mix energético nacional mientras se desarrollan alternativas que garanticen estabilidad y eficiencia.
«El Colegio reafirma su compromiso con una transición energética equilibrada y sostenible para Extremadura y España», concluyó Patricia da Costa Félix.